LA VID
Canten en aquel día a la viña escogida: Yo, el SEÑOR, soy su guardián; todo el tiempo riego mi viña. Día y noche cuido de ella para que nadie le haga daño” Isaías 27:2-3
Una mañana, al recorrer mi jardín, me di cuenta de lo mal que se encontraba una de mis plantas regalonas. En realidad eran dos que compartían una misma maseta, pero una de ellas se veía con sus hojas secándose desde abajo hacia arriba. Al mirar esta escena, me pregunté: ¿qué está pasando? Me di el trabajo de vaciar la maseta y en ese momento me encontré con un palacio, pero no de esos que nosotros conocemos, sino de gusanos. Fue impresionante ver esta escena: muchos agujeros donde entraban y salían estas cositas. Su único propósito era alimentarse de las raíces de las plantas, ya que de esa manera subsistían. Le di gracias a Dios porque perdí una, pero pude tomar la otra. A esta última le lavé sus raíces, la planté con tierra nueva, la regué y esperé hasta el otro día para poder verla. Algo sucedió en mi interior: yo quería que viviera y que no se muriera como su compañera, así que a la mañana siguiente lo primero que hice fue subir para ver cómo estaba. Para mi gran sorpresa, ella estaba erguida y firme en la tierra. Estaba tan aferrada a esa tierra que me dio la sensación de que era imposible que muriera.
“Dichoso el hombre que no sigue el consejo de los malvados, ni se detiene en la senda de los pecadores ni cultiva la amistad de los blasfemos, sino que en la ley del SEÑOR se deleita, y día y noche medita en ella. Es como el árbol plantado a la orilla de un río que, cuando llega su tiempo, da fruto y sus hojas jamás se marchitan. ¡Todo cuanto hace prospera!” Salmos 1:1-3
Reflexionemos en familia sobre lo aprendido en las siguientes preguntas;
¿Crees realmente que Dios cuida de cada uno de nosotros en forma especial?
Si tú fueras esa planta, ¿en qué condiciones están tus raíces?
Identifiquemos que tipo de gusanos están hoy comiendo nuestras raíces, dónde estamos plantados hoy ¿es tierra infectada o tierra fértil?
Oremos y demos gracias a Dios por Su cuidado sobrenatural que tiene hacia nosotros.

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